Confesiones erradas, consecuencias insanas.
Dicen que el amor es algo que se construye, que no existen almas gemelas, ni el amor de la vida, y al crecer te das cuenta que es real. Sin embargo, he de confesar que hice todo como se supone que debe ser, elegir, construir, superar problemas, y un día sin precedentes ni palpitos, mi mundo se puso de cabeza. Yo siempre tuve el control de las situaciones que rodeaban a todos los hombres que amé, si yo era la que elegía, conocía y hacia que se enamorarán de mi. Nunca le di oportunidad a nadie que quisiera mostrar interés primero, siempre pensé que era porque me gustaba lo difícil. Ahora creo que fue solo para tener control sobre mi sentir y no dejarme desbordar de amor por alguien, quizá para evitar aferrarme a un trato especial, a un trato sincero, a una relación dónde la otra persona me deje ser quien soy abierta y totalmente sin juzgarme, al contrario amar cada parte de mi aunque fuera una desgracia. Nunca tuve a un hombre así en mi vida, y nunca quise dejar que alguien lo intentara....